
miércoles, julio 12, 2006
martes, julio 04, 2006
Y de repente...
Llovía, bueno si es que se le puede llamar lluvia a la leve garúa helada que cae aquí, en fin... llovía y, mientras preparaba el desayuno, miraba a través de la ventana y veía unos chicos tratándose mal... justo estaba pensando por qué la gente es tan tosca a veces, cuando súbitamente aparecieron estos periquitos australianos.

Y me hicieron recordar que también hay belleza y suavidad.

Y me hicieron recordar que también hay belleza y suavidad.

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